Vivimos en una sociedad donde el concepto de salud mental se ha convertido en algo omnipresente. Hablamos de estrés, ansiedad, burnout… pero muchas veces sólo nos quedamos en la superficie, atendiendo síntomas o situaciones concretas.
En el curso de AeC sobre salud mental que comienza el próximo mes de febrero de 2026, proponemos un cambio de mirada. No se trata sólo de “atender lo mental”, sino de cuidar a la persona en su totalidad: la mente, las emociones y la información que éstas nos dan, la interioridad y las relaciones.
La desafección: un desgaste silencioso
Una de las ideas centrales que trabajamos es la desafección: un distanciamiento silencioso de uno mismo. Es ese desgaste que ocurre poco a poco, sin que nos demos cuenta, y que nos aleja de nuestro día a día, de nuestras relaciones personales y de nosotros mismos. Descubrir todo esto y entrar en esta situación personal a identificarlo es fundamental para redescubrir el sentido.
Otro eje del curso es el estrés, pero no como enemigo. El estrés bien entendido nos ayuda a responder a la vida, a atender responsabilidades y a actuar con eficacia. El problema surge cuando se dispara más allá de lo que podemos sostener. Con herramientas nuevas y concretas, exploramos por qué nos estresamos: no es solo el evento que lo dispara, sino todo lo que significa para nosotros, todas las preocupaciones, responsabilidades y miedos que se concentran en ese momento. Conocer esta historia interna es clave para aprender a vivir como personas que somos.
Además, trabajamos la interioridad: esas tres preguntas que sostienen nuestra vida cotidiana —¿Quién soy yo?, ¿Quiénes son los demás?, ¿Qué es el mundo y qué lugar tengo en él?—. No se trata de ejercicios abstractos, sino de aprender a conocernos a nosotros mismos para poder actuar con coherencia y cuidado.
Luces de alarma: señales que invitan a revisar
Finalmente, presentamos las luces de alarma, indicadores de señales que todos experimentamos: la necesidad de control, la vida centrada solo en el hacer, la dificultad para tomar decisiones, la falta de descanso. No son síntomas de enfermedad, sino señales de que algo necesita atención. Aprender a leerlas y acompañarlas es un paso decisivo para cuidar nuestra salud personal y la de quienes nos rodean.
El curso no ofrece soluciones superficiales ni promesas rápidas. Busca acompañar a la persona para que pueda reconocer, reflexionar y actuar desde la interioridad, mejorando su salud mental, personal, su vida y sus relaciones de manera real y sostenible. Porque cuidar de uno mismo no es evitar problemas sino acoger la realidad y crecer a partir de ella.

La palabra “desafeccion” es nueva para mí, así como su significado. Está mirada sobre lo que realmente es salud mental es totalmente diferente a lo que he escuchado en mi entorno. ¡Gracias a cada una de las personas que están dedicando su vida, a darnos una verdadera orientación en estos temas tan importantes y urgentes de atender!!! Dios les siga bendiciendo.