ACOMPAÑANDO EL CRECIMIENTO
PROYECTO UPTOYOU
Un proyecto para renovar la educación mejorando la calidad educativa y personal del educador. ¿Qué relación ofrece el educador al educando mientras ambos trabajan el currículo? Al hablar de currículo es posible que pienses en un ámbito educativo. Sin embargo ¿qué es exactamente el currículo? El currículo abarca todo aquello que debemos atender en nuestras vidas, sin importar dónde nos encontremos.
En el entorno escolar, puede comprender las letras, las matemáticas y el arte; en nuestro hogar, puede incluir la salud de un ser querido o nuestras relaciones familiares con la forma de ser de cada uno; en el ámbito laboral, abarca desde la cadena de montaje hasta tareas de auditoría o la gestión de pedidos de fruta. La esencia de nuestra propuesta radica en la relación que el profesor ofrece a su alumno mientras enseña matemáticas. O la relación que ofrece un padre a su hijo mientras comen.
NUESTRO LOGO
Las figuras en verde y amarillo simbolizan a quienes asumen el papel de educador —profesores, padres, madres o directivos— y a quienes desempeñan el rol de educando —alumnos, hijos o compañeros de trabajo—. Ambos crecen y ambos viajan en el avión, porque la educación es un acto cooperativo en el que educador y educando se necesitan mutuamente. Entendemos que educar es ofrecer una relación que ayuda a crecer transformando el mundo y, al hacerlo, también nosotros nos transformamos. Esta relación entre educador y educando aporta un sentido de vida. A esa relación de ayuda que nos ayuda la llamamos acompañamiento. El avión representa el currículo, dibujado como el típico avión de papel que un niño construye en clase. ¿Qué es exactamente el currículo? Todo aquello que la vida nos pide atender por estar donde estamos: en la escuela, las materias a estudiar; en el hogar, la relación con cada familiar; en el trabajo, las tareas a realizar… De esta manera surge el triángulo educativo: educador, educando y currículo. El currículo no se elige; la vida misma nos lo presenta. Incluye nuestras alegrías y nuestras penas, y también lo que nos toca trabajar en cada lugar: en casa, en el colegio o la universidad, en el trabajo o incluso en el descanso. Siempre hay algo que hacer y alguien a quien acoger. Por eso, vivir el triángulo educativo es usar el currículo para que las personas se encuentren. La figura gris representa a alguien que aún no conocemos, o que quizá no existe todavía. Es “el ausente”, pero se convierte en una presencia muy significativa en la educación. Puede ser el futuro cliente, la futura familia o los futuros compañeros. Ningún crecimiento es independiente ni cerrado en sí mismo; siempre es un proceso creativo, para otro, expansivo. La vida genera vida. Por ello, esa figura gris es decisiva en nuestra forma de actuar: fomenta un sentido de comunidad abierta y nos recuerda que el otro siempre existe y nos espera. Los colores quieren transmitir alegría tanto en la imagen como en el proceso educativo. ¿Qué mayor alegría que ayudar a crecer? Cada color hace presente nuestras tendencias humanas, como un semáforo: rojas, las que ahora asociamos con problemas; amarillas, las que según el contexto ayudan o no a la relación; y verdes, las que hoy son de ayuda. Todas tienen su lugar en la vida y contribuyen al crecimiento. En cada una de ellas —incluso en las más problemáticas o caóticas— no buscamos reprimir nada, sino encontrar rastros de humanidad y potenciar lo mejor de cada persona. El ambiente educativo es de alerta relajada. El currículo —lo que debemos atender en la familia, la escuela o el trabajo— tensiona, porque no da igual cómo se lleve a cabo; por eso lo pintamos en rojo. Pero es el educador, en verde, quien ofrece una relación personal relajada, esperanzada, mirando al futuro, capaz de ver al educando como quien podría llegar a ser si recibe algo bueno para su crecimiento. Y así, esa relación permite afrontar las tensiones. El educando aparece en amarillo, simbolizando que puede ser como quiera, sin tener que cumplir ninguna condición para ser aceptado y ayudado.
NUESTRA MISIÓN
Queremos ser un referente educativo que sitúe siempre a la persona en el centro de todo acto formativo. Nuestro propósito es inspirar, enriquecer y acompañar a las instituciones dotándolas de recursos y formación, para que puedan desplegar procesos de crecimiento propios, sin depender de nosotros. Además, buscamos que este proceso de crecimiento no solo beneficie a quienes reciben la formación, sino que también influya positivamente en todos los ámbitos que les rodean: en su familia, en su trabajo, en sus relaciones más personales…
NUESTROS REFERENTES
Acoger la realidad partiendo de la experiencia emocional y no de ideales
Ayudar al autoconocimiento de la complejidad vital centrándonos en necesidades personales y no en resolución de problemas
Despertar la autoría ofreciendo criterios y no recetas
Acceder a la interioridad buscando rastros de humanidad y cuestionando todo juicio
Actuar desde la interioridad centrándonos en el ser y no en el hacer
Impulsar el crecimiento personal promoviendo el agradecimiento y el perdón y no la mejora individual
Lograr un desarrollo sostenible respetando el proceso de cada persona y superando intervenciones cortas, metódicas y generalistas.
- Acoger
- Ayudar
- Despertar
- Acceder
- Actuar
- Impulsar
- Lograr
Acoger la realidad partiendo de la experiencia emocional y no de ideales.
Comprender y acoger la realidad de nuestras vidas, incluyendo nuestras emociones y relaciones, es esencial en el enfoque de Acompañando el Crecimiento. En lugar de centrarnos en qué “deberíamos” ser o hacer, nos centramos en nuestras experiencias cotidianas reales. Esto marca un cambio significativo de perspectiva, pasando de compararnos con ideales abstractos a examinar nuestras emociones genuinas. La pregunta que nos planteamos ya no es “¿soy una buena madre?” sino “¿he ayudado a mi hijo hoy y hemos crecido juntos?”. No estamos sugiriendo que debamos eliminar la tensión. Volviendo al ejemplo de la maternidad, no estamos diciendo que no importa cómo interactuemos con nuestros hijos. Lo que buscamos es transformar esa tensión inherente en nuestro papel de madre en una oportunidad para aprender de los errores, favorecer la reconciliación, crecer y promover el agradecimiento. Es una tensión que nos impulsa hacia adelante en lugar de mantenernos atrapados en la búsqueda constante de la perfección y de alcanzar ideales abstractos.
Ayudar al autoconocimiento de la complejidad vital centrándonos en necesidades personales y no en la resolución de problemas.
Las diversas situaciones vitales, como la falta de colaboración en una familia o las faltas de respeto en un aula, tenemos la opción de abordarlas de diferentes maneras. Podemos optar por imponer reglas, establecer rutinas o aplicar castigos cuando alguien no cumple con lo esperado, para así resolver los problemas que aparezcan. Sin embargo, también podemos abordarlo de otra manera: preguntarnos en qué áreas necesitamos crecer, qué necesita la otra persona, cómo podemos crecer cómo familia o como clase, y cuáles son las dificultades que encontramos para lograrlo. Esta última perspectiva nos lleva a una comprensión más completa de la situación, de la persona y la vida y al mismo tiempo nos permitirá resolver los problemas atendiendo a las personas desde lo que vitalmente necesitan, no sólo abordando aspectos externos que, tarde o temprano, volverán a aparecer de otras maneras.
Despertar la autoría ofreciendo criterios y no recetas.
No es lo mismo ser un educador que actúa con sus criterios propios, consciente de lo que quiere promover en las personas y de lo que no, que ser un educador que aplica recetas que le han dado o le han parecido oportunas, pero que incluso pueden estar propiciando dinámicas opuestas entre sí o no deseadas. En situaciones como lidiar con una rabieta de tu hijo o enfrentar una crisis en tu relación de pareja, no pretendemos darte instrucciones específicas sobre cómo actuar. En cambio, nuestro enfoque se basa en proporcionar criterios fundamentados y profundos que puedas adaptar a tu vida personal. Creemos en la importancia de fomentar la creatividad en tus relaciones interpersonales. ¿Por qué no te diremos qué hacer? Porque reconocemos que cada vida y cada persona es única y compleja. No podemos imponer soluciones universales a situaciones y personas tan diversas. En su lugar, te ofrecemos un sólido marco de referencia para que puedas elaborar tus propias maneras de actuar atendiendo la realidad que te toque vivir.
Acceder a la interioridad buscando rastros de humanidad y cuestionando todo juicio.
En situaciones en las que parece que no hay solución o cuando nos sumergimos en el profundo ser de alguien, es fundamental descubrir y potenciar aspectos valiosos que merecen ser rescatados. Consideramos importante reconocer que tus mejores deseos también pueden encontrarse incluso en tus comportamientos menos “ideales”, más caóticos o rechazables, al igual que ocurre con los de los demás. El acto de criticar, por ejemplo, no creemos que haya que eliminarlo, sino que más bien necesita ser una oportunidad para que la persona se conozca a partir de él y, como consecuencia, pueda replantear su estilo de relacionarse y su comportamiento. ¿Por qué critico? ¿Busco mejorar el mundo? ¿De qué tengo miedo? ¿Por qué me relaciono de esa manera? Encontramos buenas intenciones, que queremos rescatar y potenciar, mezcladas con malas soluciones, que ayudamos a reorientar con nuevas formas. Lo mismo ocurre con emociones como el odio, o los celos, que lejos de ser controlados, creemos que merece la pena entenderlos como una oportunidad que la persona se conozca (por qué siento así, qué pensamientos tengo, qué deseo, qué espero…), se comprenda (qué información de mí aportan estas emociones), encuentre sus mejores deseos (deseos de encuentro interpersonal), y desde ahí potencie una nueva forma de vivir y relacionarse.
Actuar desde la interioridad centrándonos en el ser y no en el hacer.
Nuestra propuesta nace de la interioridad, donde la atención se dirige hacia el ser en lugar del hacer. En situaciones como el desafío de lograr que un hijo coma o que un alumno estudie y preste atención en clase, en lugar de simplemente preguntarnos “¿qué debo hacer para que mi hijo coma o mi alumno estudie?”, proponemos un enfoque más profundo: “¿cómo puedo realmente ayudar a mi hijo que no quiere comer?” o “¿cómo puedo apoyar a mi alumno que no quiere estudiar o prestar atención en clase?”. Esta perspectiva implica que las acciones surgen de una reflexión interior. Existe una persona, con una interioridad compleja siempre abierta, que es el origen de nuestros comportamientos, como educadores y como educandos. Por lo tanto, creemos que para tomar decisiones primero es necesario atender estas necesidades personales o heridas vividas, y así toda la persona se desarrolla en cada acto.
Impulsar el crecimiento personal promoviendo el agradecimiento y el perdón y no una mejora individual.
En contraposición a una mentalidad individualista que puede acercar o alejar a las personas según su conveniencia o sus emociones, nos planteamos cuestiones más profundas y acordes a la naturaleza relacional del ser humano. En vez de cuestionarnos un progreso personal en función de metas individuales, planteamos el interrogante de cómo ser más intensamente lo que ya somos: seres de relación, que viven por y para el encuentro interpersonal. Es decir, cómo puedo, en mi día a día, crecer en mis relaciones, y así yo también crezco. Concretamente, el agradecimiento y el perdón son dos dinámicas que nos ayudan a vivir nuestra vida, nuestra identidad y nuestra historia de forma unificada y plena: a quién necesito agradecer hoy, a quién estoy ayudando o quién lo está haciendo conmigo, a quién me vendría bien pedir perdón… Todas ellas preguntas que nos llevan a mejorar las relaciones y, como efecto, también a experimentar mejoras individuales.
Lograr un desarrollo sostenible respetando el proceso de cada persona y superando intervenciones cortas, metódicas y generalistas.
En situaciones de la vida cotidiana, en lugar de enfocarnos únicamente en lo que se debe hacer en el momento presente, adoptamos una perspectiva más amplia al buscar conexiones entre la situación actual y otras que la persona pueda enfrentar a lo largo de su vida. Por ello, no nos centramos en la mera resolución de problemas, ni tampoco en recuperar el equilibrio emocional perdido en ocasiones, sino que la pretensión es de mayor alcance: cómo usar los problemas para el crecimiento de las personas, cómo usar las tensiones y desequilibrios para inaugurar una novedad en la vida de las personas. Por ejemplo, ante la frustración que experimenta un niño que no quiere recoger sus juguetes, no nos centramos solo en cómo resolver la situación inmediata, sino que educamos en la comprensión de que las acciones forman parte de un proceso más amplio, que incluye la preparación y la “recogida”. Esa frustración no es un problema que corregir, sino una experiencia que vivirá toda su vida, aunque de distintas formas, y también con distintas consecuencias. Por eso, se trata de una oportunidad fantástica para ayudarle a comprender y vivir esa tensión. Nuestro enfoque educativo apunta a objetivos que trascienden la situación presente y se aplican a lo largo de toda la vida. Esto permite que la persona sepa cómo actuar en el momento actual sin sentir presiones o agobios, con desarrollo sostenido a lo largo del tiempo, y con la capacidad de intervenir de manera más efectiva y consciente en diversas situaciones de la vida.
Respaldado por universidades nacionales e internacionales
En Acompañando el Crecimiento (Proyecto UPTOYOU) contamos con dos líneas de trabajo:
- La línea de investigación con varias universidades (Universidad Francisco de Vitoria , Universidad de Navarra, Universidad de Reading, Universidad Católica de Valencia. Universidad Cristóbal Colón) para investigar sobre las emociones en la acción humana y el crecimiento personal desde el diálogo entre la filosofía, psicología y neurociencia.
- La línea de formación para docentes (escolares y universitarios), familias, empresas y organizaciones, y niños/as y jóvenes. Todo con programas diversificados según los objetivos a alcanzar.